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Tendencias del e-learning y futuro de la formación online: las previsiones para 2023

Inteligencia artificial, microformación, aprendizaje adaptativo, learning analytics, gamificación, blockchain y metaverso fueron algunas de las tendencias del e-learning previstas para 2023. Repasamos cada una y su vigencia.

13 min de lectura · Equipo AulasMoodle

Estudiante aprendiendo en línea con una computadora portátil y auriculares

Las principales tendencias del e-learning previstas para 2023 fueron la inteligencia artificial aplicada a la formación, la microformación y los cursos cortos, el aprendizaje adaptativo y personalizado, las learning analytics, la gamificación, el engagement, el blockchain para certificar el aprendizaje y el metaverso. Todas apuntan a una misma idea: el e-learning no consiste en retransmitir una clase, sino en diseñar experiencias de aprendizaje completas y adaptadas a cada persona.

Nota: este artículo recoge las previsiones de tendencias para 2023 publicadas por la escuela de negocios IEBS (fuente: iebschool.com), redactadas en primera persona por su autor. Las presentamos como análisis de ese momento; algunas se han consolidado —como la IA generativa en educación— y otras han evolucionado de forma distinta a lo previsto.

El contexto: el e-learning ya no tiene vuelta atrás

Tras el gran impulso que vivió el e-learning en todo el mundo, y aunque algunos esperaban una desescalada en el sistema educativo, el autor del análisis sostenía que, como en otros sectores, ya no había vuelta atrás. Además, destacaba algo que el e-learning tiene y la formación presencial no: una cantidad ingente de datos que muchos descubrirán como un tesoro escondido. Por otro lado, señalaba que el blockchain entraba de lleno en la educación con múltiples aplicaciones.

El e-learning es ya una tendencia en sí misma. En los últimos años ha ido tomando impulso hasta convertirse en el ámbito educativo más innovador y más flexible para adaptarse a las nuevas tecnologías, demostrando que está a la altura de cualquier otro sistema. Por eso no es de extrañar que surjan tantas tendencias.

Tendencias sobre el modelo de enseñanza

El fracaso de la formación telepresencial

Reutilizar en un entorno algo pensado para otro rara vez funciona. Lo que pudo ser un boom se convirtió en un bluff: trasladar la clase presencial a una videollamada. Según el autor, muchas instituciones prefirieron esta solución antes que una buena metodología específica para el entorno en línea, pero pasar más de una hora frente a una pantalla escuchando a un «busto parlante» resulta aburrido y monótono.

No se puede esperar que aplicar tecnología a un procedimiento diseñado para la presencialidad funcione sin más. Ya ocurrió en los inicios del e-learning y, al menos en el sector privado, las evidencias hicieron que este modelo cayera por su propio peso.

E-learning techquilibrium: equilibrio entre tecnología y aprendizaje

En un primer momento, las instituciones se volcaron en hacer lo mismo de siempre, pero con tecnología: de ahí el auge de Teams o Zoom y de los catálogos de contenidos digitales volcados en plataformas. Se aplicó la tecnología a lo que ya se sabía hacer, pero no se puso al servicio de las motivaciones y necesidades reales del estudiante.

El e-learning no consiste en retransmitir una clase en directo, sino en un proceso completo de aprendizaje y construcción de conocimiento en el que todos los elementos crean una experiencia única y adaptada a cada persona. Por eso se preveía una disminución de las clases en directo como único medio de transmisión del conocimiento, en favor de un equilibrio entre tecnología y aprendizaje.

El autor advertía además que ese equilibrio podía romperse: herramientas de IA como ChatGPT, capaces de dar respuestas sensatas y resolver problemas, planteaban un desafío directo al papel de instructores y tutores. Al mismo tiempo, preveía que muchos colegios volverían a su zona de confort e invertirían menos en tecnología educativa.

Learning loops o espirales de aprendizaje

El mundo, la sociedad y las personas han cambiado, y la educación no puede seguir igual con una simple capa tecnológica. La tendencia es pasar de la enseñanza unidireccional a espirales de aprendizaje, donde la impartición es solo una parte del proceso, integrada con comunidades de práctica y colaboración. En ellas se aplica lo aprendido, se comparte, se detectan nuevas necesidades y se vuelve al inicio del ciclo.

Formación online en directo y webinars

Estudiar en un aula virtual no impide aprender en directo. Las herramientas de colaboración en tiempo real permiten impartir conocimientos con agilidad y resolver dudas al momento, y son de las tendencias más fáciles de implementar con cualquier presupuesto. La clave, según el análisis, es que ya no basta con retransmitir clases presenciales: hay que crear proyectos específicos para estudiantes virtuales e integrar la clase en directo como parte de un learning loop. En Moodle, por ejemplo, se pueden integrar videoconferencias dentro de los propios cursos.

Clase invertida (flipped classroom)

Es una de las tendencias con más tracción. IEBS afirmaba aplicarla desde sus inicios: el problema es el eje del aprendizaje y el estudiante recibe los recursos necesarios para resolverlo con la ayuda de un mentor. Con el tiempo, el modelo evolucionó hacia un aprendizaje experiencial en el que la usabilidad, el diseño y la experiencia del estudiante son la clave.

Experience learning: del e-learning al x-learning

Todavía existe mucho e-learning «del siglo XX», es decir, enseñanza electrónica centrada en contenidos. La industria debe dejar de fabricar contenidos para producir experiencias de aprendizaje únicas y relevantes, en las que el estudiante se apasione y entienda cómo aplicar lo aprendido.

El autor citaba lo que le decían sus estudiantes: «Óscar, tu escuela me gusta porque sois el qué, el cómo y el para qué, y estamos aburridos de que nos digan solo el qué». La tecnología, por su parte, seguirá siendo un commodity que facilitará experiencias de aprendizaje práctico cada vez más relevantes e intuitivas.

Tendencias sobre formatos y modelos de negocio

Cursos más enfocados y cada vez más cortos

La necesidad de actualización permanente, junto con el fenómeno de los bootcamps (entrenamiento intensivo en periodos cortos), ha hecho que el mercado demande este tipo de formación. Los programas generalistas con mucho material de relleno pierden fuerza frente a cursos más cortos, intensivos y enfocados en competencias específicas para profesiones nuevas o de alta demanda.

Microformación y microcontenidos

La microformación es otra tendencia fuerte. El aprendizaje instantáneo es una alternativa provechosa al ocio: «necesito aprender algo y lo quiero hacer ya», sin invertir mucho dinero. Además, suele ser entretenido, lo que se conoce como edutainment (entretenimiento educativo).

El e-learning de consumo instantáneo tiene condicionantes importantes:

  • Una plataforma multicanal y adaptable.
  • El formato de video.
  • Una metodología más orientada al consumo que al aprendizaje profundo.

Descentralización del conocimiento

El conocimiento dejó de pertenecer en exclusiva a las universidades hace tiempo, y las grandes plataformas facilitan que quien lo posee lo comparta y obtenga ingresos. Esto ha generado abundancia de contenidos, cada vez más accesibles y muchas veces gratuitos: webinars, videos de YouTube (edutubers) y tutoriales.

Sin embargo, cuanto más contenido hay, más fácil es perderse. Por eso muchos edutubers se han convertido en infoproductores que ofrecen su conocimiento de forma estructurada y con comunidades de práctica, gracias a plataformas como Hotmart o Thinkific.

E-learning gratuito y nuevos modelos de pago

El modelo de los MOOC (cursos en línea masivos y abiertos) gana relevancia y lo utilizan las mejores escuelas del mundo. Se ha pasado de MOOC de todo tipo a MOOC de calidad, en los que vale la pena pagar un poco más por un certificado de instituciones como Stanford, Wharton o el MIT.

También existen propuestas de formación profesional de calidad que se pagan solo cuando el estudiante encuentra trabajo, un modelo que, según el autor, estaba costando que arraigara en el mercado hispanohablante. Y los canales divulgativos gratuitos de YouTube siguen siendo una tendencia clave.

Tendencias tecnológicas

La inteligencia artificial fluirá por la formación como la electricidad

El autor, que llevaba tiempo desarrollando IA para educación, afirmaba que automatizar procesos con datos no le había resultado complicado. Relataba el caso, contado por su colega Toni Ramos en la presentación de un libro, de un chatbot que respondía preguntas a los estudiantes de una universidad y que resultó ser el «tutor» mejor valorado en las encuestas, sin que los estudiantes supieran que era un sistema de IA.

También explicaba que trabajaba en un proyecto para recopilar el conocimiento del campus y de webs de preguntas y respuestas y blogs para alimentar un sistema similar, que perdió sentido con la llegada de ChatGPT. En su opinión, ChatGPT era solo la punta del iceberg de lo que se podría hacer, y su principal mérito fue abrirnos los ojos.

Chatbots para la formación

Un sistema de preguntas y respuestas (QA) está diseñado para responder preguntas formuladas en lenguaje natural. Algunos extraen información de una fuente, como un texto o una imagen, para responder. Se dividen en dos categorías:

  • Dominio abierto: las preguntas pueden ser prácticamente sobre cualquier tema (por ejemplo, con Dialogflow).
  • Dominio cerrado: las preguntas se limitan a una fuente o materia predefinida (por ejemplo, con Chatfuel).

En el momento del análisis, IEBS experimentaba con esta tecnología y su algoritmo, aún en entrenamiento, respondía con sensatez alrededor del 20 % de las preguntas.

Machine learning

Gracias al big data se pueden identificar patrones de comportamiento y estilos de aprendizaje para personalizar el proceso e incluir los elementos que más motivan a cada estudiante. También se puede adaptar el nivel de los itinerarios a las capacidades y motivaciones de cada persona, de forma automática y con un sistema que aprende continuamente del comportamiento real de los usuarios.

Por ejemplo, comparando el historial de un estudiante con el de otros de perfil similar, es posible generar itinerarios de aprendizaje automáticos adaptados a su camino, algo más adecuado para cápsulas formativas que para programas largos como másteres y posgrados. El autor mencionaba incluso correlaciones entre el rendimiento de los estudiantes y factores como el clima, útiles para diseñar mejores itinerarios.

Otra aplicación es el reconocimiento facial, que combinado con blockchain permitiría acreditar procesos formativos regulados.

Aprendizaje adaptativo (adaptive learning)

Adaptar el ritmo, los objetivos y los contenidos a las inteligencias múltiples, las capacidades y las motivaciones de cada estudiante es uno de los grandes retos de la educación. Los grupos multidisciplinares también son importantes: cada estudiante desarrolla su talento y contribuye al grupo.

En el modelo tradicional o «industrial», un estudiante con gran capacidad creativa y musical que no seguía el ritmo en matemáticas fracasaba. Si, en cambio, se identifican sus capacidades, se le plantea un objetivo menor en matemáticas y mayores retos en las materias donde avanza más rápido, alcanza el nivel mínimo sin la frustración del modelo estandarizado y se desarrolla en aquello que lo motiva.

Learning analytics

Las analíticas de aprendizaje aportan datos y pistas sobre lo que ocurre en el aula virtual y que puede pasar inadvertido. Con un buen modelo de datos es posible orientar la formación correctamente y conocer las rutas reales de los estudiantes en el contenido: ¿siguen los pasos previstos?, ¿dónde se atascan? Quienes están habituados a la analítica web lo tendrán más fácil. En Moodle, los reportes estadísticos permiten aplicar este enfoque.

Formación personalizada

IEBS explicaba que utilizaba los datos para conocer los hábitos de estudio de cada estudiante, sus rutinas, su ritmo de aprendizaje y el tiempo dedicado a cada práctica. Así podía ofrecer la ayuda necesaria mediante profesores y mentores que hacían seguimiento de sus avances.

Metaverso, realidad virtual y realidad aumentada

El metaverso volvió a ser tendencia de la mano de grandes corporaciones como Meta (Facebook) y Microsoft. En el pasado existió Second Life, que no tuvo el éxito esperado, en parte porque la velocidad de las conexiones no permitía una experiencia satisfactoria. Con el 5G y la democratización de los dispositivos de realidad virtual, esa barrera parecía superada.

Las aplicaciones son muy variadas: clases «presenciales» en un mundo virtual, entrenamiento de habilidades en grupo —algo que siempre le ha costado al e-learning— y simulaciones de manejo de aplicaciones o equipos.

IoT y wearables

El Internet de las cosas (IoT) consiste en la conectividad entre objetos y su control a distancia. Es momento de aprovechar los dispositivos que puedan servir a un fin pedagógico. El autor ponía como ejemplo las gafas inteligentes, como Google Glass (hoy descontinuadas), que combinadas con realidad aumentada y virtual podrían usarse en serious games y simulaciones para aprender a manejar objetos, incluso en el metaverso.

Blockchain, tokenización y certificación

El autor sostenía que el blockchain ya se aplicaba en educación y debía llegar al más alto nivel, tanto en la educación privada como en la pública. Algunas aplicaciones:

  • Tokenizar el progreso de un estudiante y registrar en un bloque la calificación de un trabajo o de un trabajo de fin de máster.
  • Emitir títulos mediante smart contracts para verificar certificados con seguridad y evitar falsificaciones.

IEBS indicaba que aceptaba pagos en bitcoins desde 2018 y que emitía y verificaba el proceso de aprendizaje con blockchain.

Campus descentralizados y Learning DAOs

¿Te imaginas una universidad autogestionada por docentes y estudiantes, que pertenezca a la comunidad, donde el intercambio de valor se gestione con criptomonedas, tokens o NFT? La idea se basa en las organizaciones autónomas descentralizadas (DAO) aplicadas al aprendizaje, que podrían ofrecer más autonomía y control sobre la formación y apoyarse en la IA para mejorar con el tiempo.

IEBS presentaba su proyecto Decentraschool como un paso en esa dirección. Según el autor, la web 3.0 y las aplicaciones descentralizadas (dApps) podrían descentralizar la educación, igual que la imprenta de Gutenberg la sacó de los conventos e Internet de las universidades. Aun así, reconocía que las Learning DAOs enfrentan muchos desafíos.

Ciberseguridad en el e-learning

Como en otros sectores, será necesario proteger las infraestructuras de datos para garantizar la continuidad de la formación. Es un aspecto que muchas instituciones no han tenido en cuenta, pero los ciberataques a universidades reportados en los últimos años muestran que no se debe perder de vista. Contar con un soporte y mantenimiento profesional de la plataforma ayuda a reducir riesgos.

Tendencias sobre motivación y participación

Engagement is the king

Estamos pasando de la era del contenido a la era del engagement: lo más importante son las interacciones con los estudiantes. «Enseñar significa emocionar», decía el autor, y esa es hoy la clave para que un proceso educativo funcione. Hay que entusiasmar a los estudiantes para que deseen afrontar el siguiente reto.

Cuanta más implicación consigas, más fluida será la comunicación: los estudiantes se sienten atendidos y tú entiendes mejor cómo satisfacer sus necesidades.

Gamificación y aprendizaje social

La gamificación es uno de los mecanismos más eficaces para motivar al estudiante. No se trata de banalizar los contenidos ni de dar premios desconectados de la narrativa del curso, sino de que el estudiante sienta la necesidad de ir más allá mediante pequeñas motivaciones: retos adicionales, contenidos exclusivos, clasificaciones o reconocimientos académicos.

IEBS combinaba la gamificación en clase con el aprendizaje social fuera del aula, lo que le permitía proponer retos adicionales a los estudiantes avanzados. Su estrategia más eficaz, según contaba, fueron los grupos de Skype (servicio que Microsoft cerró posteriormente), que mejoraron el networking y la comunicación inmediata entre docentes y estudiantes. En Moodle, los plugins de gamificación permiten aplicar insignias, niveles y clasificaciones.

Mobile learning y formación omnicanal

Los celulares forman parte de nuestro día a día. El m-learning es el aprendizaje a través del móvil, con apps para aprender idiomas, matemáticas o ciencias en cualquier lugar. Sirve como apoyo para poner en práctica lo aprendido, y el u-learning (acceso inmediato a la información) ayuda a resolver dudas o ampliar un tema.

Según el autor, la gran tendencia es la formación omnicanal: ya no se hablará de m-learning o u-learning por separado, sino de una estrategia de formación integrada en todos los dispositivos, como la que ofrece la app de Moodle.

Educación STEAM

La formación debe adaptarse a las necesidades del mercado y de la era digital, con especial énfasis en las competencias STEM o STEAM:

  • Ciencias.
  • Tecnología.
  • Ingeniería.
  • Artes (la «A» que distingue STEAM de STEM).
  • Matemáticas.

El reto es aunar las materias educativas con el paradigma tecnológico para preparar a las nuevas generaciones.

Conclusión

Las previsiones para 2023 coincidían en que el e-learning debía dejar atrás la simple retransmisión de clases para ofrecer experiencias personalizadas, basadas en datos y centradas en el engagement. La inteligencia artificial, la microformación, las analíticas y la gamificación se han consolidado desde entonces, mientras que otras apuestas, como el metaverso o las DAO educativas, avanzan a un ritmo más lento del previsto.

Fuente: iebschool.com

Preguntas frecuentes

¿Cuáles fueron las principales tendencias del e-learning para 2023?
Destacaron la inteligencia artificial, la microformación, los cursos cortos, el aprendizaje adaptativo, las learning analytics, la gamificación, el engagement, el blockchain y el metaverso.
¿Estas tendencias siguen vigentes?
Muchas sí, especialmente la IA generativa, la personalización, la microformación y el uso de datos. Otras, como el metaverso educativo o las Learning DAOs, han tenido una adopción más limitada.
¿Qué es un learning loop o espiral de aprendizaje?
Es un modelo en el que la impartición de contenidos es solo una parte del proceso: se combina con práctica, colaboración, retroalimentación y detección de nuevas necesidades, que reinician el ciclo.
¿Qué es la microformación?
Es la formación en unidades breves y concretas, a menudo en video, que permiten aprender algo específico en poco tiempo y desde cualquier dispositivo.
¿Cómo aplicar estas tendencias en una plataforma Moodle?
Moodle permite incorporar gamificación, analíticas de aprendizaje, videoconferencias, contenidos breves y acceso móvil mediante su app y sus plugins, lo que facilita llevar estas tendencias a la práctica.